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lunes, 24 de septiembre de 2007

Indicación Geográfica Protegida (I.G.P.): lechazo de Castilla y León.





En este artículo se aborda la Indicación Geográfica Protegida Lechazo de Castilla y León.

La información ha sido extraída de la página Web del Ministerio de Agricultura Pesca y Alimentación (MAPA), así como de la página Web de la Junta de Castilla y León.


Características.

Se entiende por lechazo la cría de oveja que todavía mama, utilizándose este término indistintamente para referirse a machos y hembras, tratándose de un localismo que se utiliza en el ámbito geográfico de la cuenca del Duero.

El tipo de ganado apto para la producción de “Lechazo de Castilla y León” deberá reunir los siguientes requisitos:
  • Corderos sin distinción de sexo.
  • Peso vivo al sacrificio en matadero: 9 Kg. a 12 Kg.
  • Edad de sacrifico: hasta 35 días.

Serán amparadas por la Indicación Geográfica Protegida “Lechazo de Castilla y León” las canales de las categorías extra y primera que se contemplan en la norma de calidad vigente y que cumplan las características siguientes:

- Peso canal: dos formas de presentación:
  • Sin cabeza ni asadura y con epiplón: de 4,5 Kg. a 7 Kg.
  • Con cabeza y asadura y epiplón: de 5,5 Kg. a 8 Kg.
- Características de la grasa: Grasa externa de color blanco céreo. El epiplón cubrirá la canal. Los riñones aparecerán cubiertos en más de la mitad de superficie.

- Conformación: Perfil rectilíneo con tendencia subconvenxa. Proporciones armónicas. Contornos ligeramente redondeados.

- Color de la carne: blanco nacarado o rosa pálido.

- Características de la carne: Carne muy tierna, de escasa infiltración, grasa intramuscular, gran jugosidad, textura muy suave.

La alimentación de los lechazos será exclusivamente con leche materna.


Zona geográfica.














La zona de producción de ovino está comprendida por determinadas Comarcas Agrarias de la Comunidad Autónoma de Castilla y León, siendo la zona de sacrificio y faenado de la canal, la totalidad de la Comunidad Autónoma de Castilla León.


Producción

De una forma general puede decirse que la producción de ovejas en Castilla y León se desarrolla, en la actualidad, en base a sistemas de producción extensivos y semiintensivos.

Por otro lado, respecto a las características productivas de las ovejas, relativas desestacionadas en condiciones adecuadas de alimentación parecen adaptarse bien a los sistemas de explotación con un ritmo reproductivo continuo o de tres-seis parideras al año, siguiendo un manejo en lotes para obtener tres partos en dos años. En estas condiciones, los moruecos permanecen todo el año con las ovejas o son introducidos en el regaño cada dos-cuatro meses, con lo que las parideras se suceden continuamente (4 meses) a fin de conseguir mantener mensualmente los ingresos por ventas de leche y de corderos, así como también para intentar repartir a lo largo del año el número de ovejas en ordeño. En la práctica, sin embargo, los meses más frecuentes de parto corresponden al otoño e invierno, por lo que, unido a la disponibilidad de forrajes, la oferta de leche tiende a ser más elevada en primavera y principio de verano.
Nada más nacer se identifica la maternidad y se marca el cordero provisionalmente. Se corta el extremo libre del cordón umbilical una vez hecho un nudo ajustado al vientre y desinfectado.

La alimentación es la base sobre la que se asiente el crecimiento. Los lechazos consumen única y exclusivamente leche materna dándose a veces el caso de tener dos madres, los denominados “dos madres o pilones”.


Método de obtención.

El transporte del ganado al matadero se realizará en vehículos debidamente autorizados, de forma que el animal no sufra alteración o molestia que pueda afectar a su estado o integridad física. Se evitará coger a los animales por la piel, darles golpes o el amontonamiento en el transporte. El transporte se realizará preferentemente por la mañana, evitando recorridos largos. El tiempo de reposo será el mínimo imprescindible y, en cualquier caso, de acuerdo con la legislación vigente.

Todos los animales acogidos serán sacrificados el mismo día de entrada en el matadero, siempre antes de 10 horas desde la entrada, y de manera separada del resto.

El oreo de las canales se realizará en cámaras a 4º C hasta el día siguiente al del sacrificio, no pudiendo ser expedida ninguna canal con anterioridad. A partir de entonces las canales deberán conservarse en cámaras de refrigeración a 1º C y por un periodo máximo de cinco días.

Se considera que el periodo máximo de comercialización no deberá superar los ocho días desde el sacrificio, siempre conservando la cadena de frío.

El Consejo Regulador a través de los Servicios Técnicos determinará la aptitud de las canales amparables por la Indicación Geográfica, en base al Reglamento de la misma, y de acuerdo con lo que se establezca en las normas de calificación, colocando una chapa metálica numerada de uso alimentarlo en cada cuarto, en la que figurará el logotipo del Consejo Regulador y con indicaciones que permitan la identificación del producto protegido.

En los despieces se utilizarán etiquetas autoadhesivas con el logotipo y numeradas de forma que permitan la identificación del producto protegido.

El reparto y distribución de canales de "Lechazo de Castilla y León" a los minoristas carniceros y su conservación y venta cumplirán con la normativa de la Indicación Geográfica, evitándose en todo momento el deterioro de la calidad del producto.


Vínculo con el medio.

Historico

La historia de las razas Churra, Castellana y Ojalada es rica en acontecimientos y si bien durante muchos años quedó oscurecida por la preponderancia de la raza Merina, siempre tuvo un alto significado económico en las explotaciones agrícolas de Castilla La Vieja, donde existía una gran simbiosis entre este ganado y la agricultura; aquél servía como base de fertilización del terreno y a cambio recibía el aprovechamiento de los subproductos agrícolas de la explotación.

Durante el siglo XVI se produce la etapa de máximo esplendor de al industria lanera y textil de la región; siendo a finales de este siglo XVI cuando el centro económico se desplaza a Sevilla y comienza el ocaso económico en la Meseta. Coincidiendo con este ocaso de la industria textil se asocia el principio del fin de la hegemonía del ganado ovino merino, de orientación lanar, y de la preponderancia de la ganadería sobre la agricultura, donde la asociación del Honrado Concejo de la Mesta, representaba el poderío económico y un auténtico grupo de presión para la Corona de Castilla.

La evolución histórica posterior consistió en la decadencia de la ganadería, y sobre todo a partir de la abolición de la Mesta en 1837, y los procesos desamortizadores; y se produjo la cerealización de la región, que abandonó su especialización ganadera por la agricultura.

Así desde el siglo XIX la ganadería de ovino coexiste con la agricultura cerealista, en una relación de igualdad, sin preponderancia de ésta al ir desapareciendo paulatinamente la práctica de la trashumancia.

Natural

Orografía

El relieve y su altitud se presenta como una de los rasgos más sobresalientes de Castilla y León, y como un claro determinante de las condiciones ecológicas de la religión; siendo el relieve el soporte vertebrador del medio físico.

Del total de superficie de Castilla y León –94,147 Km2- el 66,5% de ésta se encuentra entre los 601 y 1.000 metros de altitud sobre el nivel de agua.

Esta superficie, llana y elevada, se dispone en el centro e interior de la comunidad (altitud media: 900 metros).

Tal arquitectura y armazón topográfico han sido comparados con la imagen de un castillo amurallado y defendido por fosas; el pato de armas e interiores corresponderían a la llanura sedimentaria, con sus riberas, campiñas, tesos, o motas, las cuestas y páramos, siendo los muros almenados, torres y murallas las cordilleras circunstanciales (Cordillera Cantábrica, Ibérica, Central y montañas Galaico-leonesas) y los fosos, las zonas exteriores, correspondientes a las depresiones, fosas o profundas cortaduras fluviales, como las labradas por el Duero en el suroeste, en la que s e ha fraguado la frontera con Portugal.

Resulta muy interesante comprobar que el ganado amparado se comporta sobre la geografía como una mancha de aceite que se extiende desde un centro, la provincia de Valladolid, hacia la periferia, sin dejar cortes, perdiendo intensidad a medida que avanza, hasta fijar un límite que coincide con las zonas de mayor altitud (Montañas).

Clima

El clima de Castilla y León se caracteriza por registrar un riguroso y dilatado período invernal, durante el cual se producen abundantes y prolongadas nieblas, así como heladas tempranas y tardías. Los veranos son cortos e irregulares, en los que se entremezclan los períodos tórridos y áridos con otros fríos; un bajo índice de precipitaciones en la mayor aparte de las llanuras; acentuada diferencia entre la relativa uniformidad de las llanuras; acentuada diferencia entre la relativa uniformidad de las llanuras y los acusados contrastes climáticos de las montañas.

Flora

El relieve y el clima condicionan el desarrollo del sector agrario, tanto en lo que se refiere a limitaciones como a posibilidad de producción.
Las variables térmicas limitan la elección a cultivos con escasa exigencia térmica (cereal, maíz, girasol, alfalfa de secano,...) y el déficit hídrico estival, por el descenso de las precipitaciones en estos meses, motiva una dependencia del regadío.

Por lo tanto, el cultivo de los cereales constituye, en muchas zonas, la única respuesta productiva que el agricultor puede dar ante los handicaps que le plantea la región. Y es por esta razón por lo que también existe el tópico para Castilla y León de ser una región cono una producción agraria basada en el monocultivo cerealístico.

Así siempre ha asociado la buena carne de ovino y su particular sabor y favor con su alimentación y dieta basada en las rastrojeras y pastos naturales; por lo tanto aún siendo un producto ganadero siempre se ha considerado un producto natural de calidad porque éste venía asociado directamente, a través de su alimentación y dieta, con la tierra. Y este binomio ovino autóctono con las zonas cerealistas y de pastos de secano naturales es el esquema que une y vincula un producto final con las raíces de su geografía.

Queso Arribes de Salamanca: datos, proceso de elaboración.

Lumbrales, mi pueblo, pertenece a la comarca de las Arribes. En esta comarca existe una importante tradición en la elaboración de queso de oveja.

En este wiki-artículo se abordará el queso producido al amparo de la Marca de Garantía: Queso Arribes de Salamanca.

El texto de este artículo ha sido extraído del diario nortedecastilla.es, así como de la página de la Diputación de Salamanca.





Información general

Los Quesos Arribes de Salamanca se elaboran de forma tradicional con leche de oveja cruda producidos en la Zona de Salamanca. Las características de su clima así como el método artesanal de elaboración, dan a este queso un aroma y sabor inconfundibles.

A finales de 2003 La Junta de Castilla y León concedió la Marca de Garantía al queso ‘Arribes de Salamanca’

La Marca de Garantía establece y asegura la autenticidad de la zona geográfica de producción de leche y sus características, proceso de elaboración, así como las características del producto final.

Cada queso respaldado por la marca de garantía lleva una contraetiqueta enumerada y el logotipo de la marca como prueba de autenticidad.

La zona de producción de leche es la comarca agraria de Vitigudino (Las Arribes, El Abadengo, la Ramajería y Vitigudino).

El proceso de producción de las explotaciones de ovejas está orientado al aprovechamiento de los recursos naturales de la zona, este hecho determina las características particulares de la leche que le van a conferir al queso unas propiedades organolépticas específicas.

La elaboración de los quesos se realiza en instalaciones industriales aunque de forma tradicional.


Método de elaboración

La leche se filtra a una temperatura de 4º C hasta su utilización. Todos los quesos se elaboran con leche cruda. La leche pasa a la cuba de cuajado y durante el calentamiento de la misma se mueve constantemente por medio de palas. La temperatura de coagulación oscilará entre 28 y 32º grados y el proceso de coagulación tendrá una duración entre 25 y 40 minutos. La cuajada obtenida se someterá a sucesivos cortes hasta conseguir granos de tamaño de 5 a 10 mm de diámetro. posteriormente se agita la masa, recalentándose simultáneamente hasta alcanzar una temperatura no superior a los 38º. Una vez desuerada la cuajada se introduce en moldes, que presentan la forma geométrica característica.

Los quesos pasan a la la prensa dónde finalizan el desuerado. posteriormente se realiza el salado de los quesos en salmuera durante 24-36 horas según sea el tamaño del queso.

Una vez que los quesos se han salado y escurrido comienza la maduración, fase dónde se producen los cambios físico-químicos que le dan el aspecto, textura, color y sabor característico. la maduración se realiza en locales acondicionados a 9-13º grados y una humedad relativa del 75-85%. durante al menos 20-30días.

La conservación del queso se mantendrá en unas instalaciones con temperatura constante a 10º y una mayor humedad, entorno al 80-95 %. Es aquí donde las piezas son volteadas para evitar grietas o malformaciones. El tiempo mínimo de curado en esta fase es de 60 días desde el inicio del proceso.


Sabores persistentes

La diferencia de los quesos Arribes de Salamanca con otros del mercado estriba en la utilización de leche cruda, como ya se ha dicho, y en su maduración.

Según el tiempo de curación se han establecido tres categorías de queso de oveja curado: con una maduración superior a 2 meses, a 5 meses y a 12 meses.



Los quesos producidos bajo la Marca de Garantía presentan unas características homogéneas: forma cilíndrica, corteza que va de un color natural a oscuro ligeramente aceitosa dependiendo del tiempo de maduración.

En cuanto a las características organolépticas, destaca el agradable olor, aroma muy desarrollado con reminiscencias a la leche de oveja y mantequilla, evolucionando hacia sabores afrutado de granos secos, duros y toques ligeramente picantes, que se hacen más intensos a medida que avanza su curación.

El aspecto al corte depende de la curación. El color va desde el amarillo pálido hasta un amarillo más intenso según avanza la curación, superficie ligeramente brillante, color amarillo con tonos dorados en los más curados, presencia de pequeños ojos distribuidos de forma heterogénea por toda la superficie.

El tacto en la boca es agradable, suave, graso con persistencia larga, con evolución lenta, muy agradable hasta que desaparece, dejando un buen recuerdo que incita a una nueva degustación.


Marca de garantía.

En el año 2000 se crea la Asociación Profesional de Industrias lácteas “Arribes de Salamanca”, con el objetivo de conseguir una Marca de Garantía para los Quesos Arribes, elaborados de forma tradicional a partir de leche cruda de oveja, controlando todo el proceso productivo, desde la alimentación de la oveja hasta que llega el queso al consumidor final.

A finales de febrero de 2002 se concedió la Marca de Garantía Queso Arribes de Salamanca y en marzo de 2003 se obtuvo la certificación de la Marca de Garantía por una Certificadora externa. En mayo de dicho año comenzaron a salir los quesos con la contraetiqueta de la marca garantizando su calidad y curación mínima.

La Marca de Garantía establece la zona geográfica de producción de leche, el proceso de elaboración, características de la leche y de los quesos, con el objeto de asegurar la autenticidad de los productos acogidos. Cada queso amparado por la Marca de Garantía lleva una contraetiqueta enumerada y el logotipo de la Marca como prueba de autenticidad, lo que le da un carácter individual y propio a cada pieza garantizando la trazabilidad de los mismos.

Las industrias que forman parte de “Arribes de Salamanca” se encuentran ubicadas en los municipios de Hinojosa de Duero (Felipe Hernández Vacas), Vilvestre (Juan García Gorjón), Lumbrales (T. Miguel García), Bogajo (S. Hernández Iglesias), Sobradillo (S.A.T. El Sierro), La Fregeneda (Ángel García Filloy), Vitigudino (Queserías Iglesias) y Valderrodrigo (Cogalad).


Dirección

Plaza de España, nº 7 Oficina 6
37210 Vitigudino (Salamanca)
Tel./Fax: 923 520 024

jueves, 6 de septiembre de 2007

Razas de ovejas (sheep breeds)

Hay más de 800 razas de ovejas en todo el mundo. En este artículo se recogen las fotografías y/o dibujos de algunas de las más representativas y/o de valor productivo.

Para poder diferenciar las razas ovinas es importante observar:






Razas españolas.



Merina



Churra



Manchega



Lacha



Ojalada



Aragonesa



Gallega



Ripollesa



Roja levantina



Segureña



Vasca


Ovinos precoces.

Son un patrimonio genético que procede del tronco Merino, habiendo sido capaz de evolucionar desde una oveja de pequeño formato hasta generar los ovinos precoces de imponente arquitectura corporal, especializados en producción de carne y lana.



Merino precoz



Ile de France



Landschaf



Charmoise



Merino autraliano


Razas extranjeras



Romanov



Awassi




Assaf



Lacaune



Berrichon du cher



Texel



Suffolk

La oveja según la enciclopedia Encarta de Microsoft



Oveja



Introducción

Oveja, nombre común, por extensión, de determinados mamíferos herbívoros que pertenecen a un único género y se encuentran en estado salvaje o domesticado. Se llama carnero al macho de la oveja y cordero o borrego a las crías, según la edad. Las variedades domésticas constituyen las ovejas típicas; son las que están distribuidas con mayor amplitud y se encuentran en casi todos los países del mundo. Por el contrario, las especies salvajes tienen un área de distribución más restringida y reciben otros nombres; así, el muflón de las Rocosas, también conocido como carnero salvaje de las Rocosas o bighorn, vive sólo en Norteamérica y llega a los estados mexicanos de Chihuahua, Baja California y Sonora, donde se le conoce como borrego cimarrón, taye o carnero de montaña. El carnero de Dall o muflón blanco habita en el norte de Canadá y Alaska; el muflón vive en los países mediterráneos; el muflón asiático se distribuye por el oeste de Asia; el urial vive en Afganistán y Pakistán y el argalí o argal es originario de Asia.

Se cree que las ovejas fueron domesticadas hace unos 11.000 años en la región hoy llamada Irak y se piensa que descienden del muflón.


Características

Las ovejas son animales ungulados (con extremidades acabadas en pezuñas) y dotados de un número par de dedos. Rumian la comida, carecen de incisivos superiores y tienen un estómago formado por cuatro cámaras (véase Artiodáctilos). Tienen cuernos no ramificados permanentes (no se mudan); los del macho suelen ser robustos, curvados y en espiral, mientras que los de la hembra son cortos y menos curvados.

Las ovejas tienen el morro estrecho y largo; la longitud del cuerpo es de 1,5 m, la cola es corta y el peso oscila entre 75 y 200 kg. En la naturaleza son animales bastante ágiles y bien adaptados al medio donde habitan. La hembra por lo general pare una cría (cordero) aunque pueden ser hasta tres después de un periodo de gestación de unos 150 días. Viven hasta 20 años.

La ovejas domésticas han desempeñado un papel muy importante para la especie humana que ha aprovechado su cuero y su lana para confeccionar prendas de vestir o alfombras; su carne, tanto de los adultos como de las crías, para comer y su leche para el consumo y la producción de queso; además, las especies salvajes son muy codiciadas por los cazadores como trofeos. En el caso de las razas domésticas, el desarrollo del vellón o lana ha sido exacerbado mediante selección artificial, de tal manera que se han ido obteniendo variedades cuya capa de pelo exterior ha sido reemplazada por una interior de lana mucho más abundante. Hay más de 800 razas de ovejas domésticas en todo el mundo que ocupan hábitats muy variados, desde zonas de régimen desértico hasta las áreas tropicales húmedas.


Tipos de ovejas

Las ovejas criadas para producir lana suponen casi la mitad de la población mundial de ganado ovino. Están adaptadas a vivir en zonas semiáridas, son de tamaño mediano y producen grandes cantidades de fibra de lana, con un diámetro inferior a veinte micrómetros. La mayoría pertenecen a la raza merina y son muy comunes en las regiones secas de Australia, África del Sur, Nueva Zelanda, América del Sur, oeste de los Estados Unidos y península Ibérica. Parece ser que esta raza tiene su origen en Asia, de donde pasó a África para llegar después a España con la civilización romana. Con el paso de los siglos, su área de distribución disminuyó hasta quedar restringida a la península Ibérica, donde permaneció hasta el siglo XVIII. A partir de finales de este siglo, se introdujo en Rambouillet (Francia), dando lugar a otra variedad muy similar que, junto con la merina, constituye una de las razas de ovejas productoras de lana más importante. La raza merina ha sido introducida en numerosos países, aunque se ha ido modificando y adaptando a las diferentes condiciones del nuevo entorno; por ello, hay muchas variedades que se llaman merinas, pero este nombre se combina con el nombre del país donde ha sido introducida, como es el caso de la merina australiana.

Las ovejas de lana tipo mutón producen una lana de longitud media o larga y constituyen el 15% de la población mundial ovina. Entre las razas de este tipo están las de Suffolk, Hampshire, Shropshire, Oxford, Lincoln o Cotswold.

Hay otras razas de ovejas similares a las anteriores, pero con la cola corta, que producen una lana de longitud media y se encuentran sobre todo en Escandinavia. Constituyen el 3% de la población total y se caracterizan por su elevada tasa de reproducción. Otras razas de ovejas se distinguen por su capacidad de almacenar grandes cantidades de grasa en la cola y en la región de la grupa. Se crían sobre todo para la producción de leche, más abundante que en cualquier otra raza de ovejas; además su lana, que es áspera y larga, se utiliza para la fabricación de alfombras. Se distribuyen por las regiones áridas de África, Oriente Próximo y Asia; representan casi el 25% de la población mundial de ovejas. Las razas más importantes son Awasi, Bakhtiari, Karakul y Karamon. Las pieles de los corderos recién nacidos de la variedad Karakul se usan en la fabricación de los llamados abrigos persas. Por último hay que mencionar las razas de ovejas que carecen de lana y en su lugar tienen pelo. Viven sobre todo en las regiones tropicales y se utilizan para la producción de carne. Entre las razas de este tipo están la de pecho negro de las Barbados, la persa de cola negra y la Peliquey.


La ganadería ovina en España

El clima mediterráneo se caracteriza por la alternancia de inviernos suaves y húmedos con veranos secos y calurosos. Este contraste se traduce en una diferente productividad de los pastos en las distintas regiones geográficas. Así, en invierno, los pastos de montaña están cubiertos por las nieves, mientras que los de las zonas bajas mantienen una buena producción gracias a un grado de humedad mayor y a las temperaturas moderadas. Por el contrario, durante el verano, los prados de las zonas bajas están secos (agostados), mientras que los de las montañas se encuentran en plena producción. Esta estacionalidad dio lugar en España al desarrollo de un sistema ganadero basado en el traslado periódico de los animales que recibe el nombre de trashumancia. Estos movimientos del ganado se realizan a través de una red de vías pecuarias (cañadas, cordeles y veredas) que recorren España de norte a sur y de este a oeste. Estos caminos fueron abiertos en la edad media, cuando en el año 1273 Alfonso X el Sabio creó el Honrado Concejo de la Mesta, institución que agrupó a los ganaderos y cuya importancia radicó sobre todo en la expansión del vellón español: la finísima lana de oveja merina. La Mesta ostentó un gran poder, tanto económico como político que mantuvo hasta el siglo XVIII, para después desaparecer en el año 1836. La disolución de la Mesta, la decadencia de la ganadería extensiva, la aparición del ferrocarril y del automóvil y los cambios de los usos ganaderos tradicionales a partir de la década de 1960, fueron los factores determinantes del abandono de las vías pecuarias. Sin embargo, todavía hay movimientos de rebaños a lo largo de determinados tramos.

Otra forma a través de la cual se explotaba el ganado ovino es la dehesa, sistema formado por un estrato de pastos herbáceos y otro de árboles (encina o alcornoque, sobre todo), que se usa para la producción combinada de cerdo ibérico, ganado ovino (el ganado vacuno, antes ocasional, es ahora predominante), leña, carbón y corcho. La explotación de ganado ovino, por lo general de raza merina, tenía como finalidad la producción de lana y carne. También había otras razas como la entrefina (Salamanca) y la churra (Salamanca y una pequeña zona de Zamora). Las ovejas producían como norma general un cordero al año; los partos ocurrían en otoño, con el fin de aprovechar las mejores condiciones climáticas para los pastos y la venta de crías se hacía a finales de la primavera, justo antes del verano, que es la época más seca. La carga ganadera habitual de las dehesas era de una oveja por hectárea, aunque en la actualidad es de dos o tres cabezas, con alimentación complementaria a base de piensos (forraje). Por último, el sistema de explotación hoy predominante es la estabulación de los animales en una granja, pues la tendencia actual de intensificación de la producción así lo requiere.

El mestizaje con razas foráneas ha afectado muy poco a la oveja, de modo que en 1982 aquellas sólo representaban el 12% del total. Las razas autóctonas con mayores efectivos son la merina, la aragonesa, la churra, la manchega, la castellana, la segureña y, con menos efectivos, la talaverana, la ojalada y la lacha.


América Latina

Argentina ocupa un lugar preponderante en la cría de ganado ovino, ya que está dentro de los diez mayores productores del mundo con unas 85.000 t de carne de cordero y de carnero, a fines de la década de 1980. La mayor concentración de este ganado se da en las provincias de Chubut y Santa Cruz, en la Patagonia, donde el clima frío, los pastos resistentes y la inmensidad de la estepa para la movilidad del pastoreo favorecen la actividad. En Tierra del Fuego se localiza el importante complejo frigorífico de Río Grande que da servicio a la industria exportadora de carne, la cual complementa a los puertos de salida del comercio internacional de lana.

Las principales razas que se crían son la merina argentina y la australiana, el Corriedale y el Romney-Marsh.


Clasificación científica.

Las ovejas pertenecen al suborden de los Rumiantes, dentro del orden de los Artiodáctilos. Constituyen el género Ovis, familia Bóvidos. La oveja doméstica se clasifica como Ovis aries, el muflón de las Rocosas como Ovis canadensis y el carnero de Dall como Ovis dalli. El muflón recibe el nombre científico de Ovis musimon, el muflón asiático se clasifica como Ovis orientalis, el urial como Ovis vignei y el argalí o argal como Ovis ammon.

miércoles, 5 de septiembre de 2007

OPAs: ¿Quién es quién en el campo español?

OPA es la abreviatura de Organización Profesional Agraria.

Este tipo de organizaciones se crearon con el objetivo de defender los intereses de sus afiliados: agricultores y ganaderos.

El sector agrícola (y ganadero) español se agrupa en torno a tres organizaciones agrarias principales: Asaja, COAG y UPA, que son las que realmente tienen el poder del campo español.

Se puede realizar una comparativa entre ellas tomando en consideración los siguientes parámetros:
  • independencia política
  • modelo de agricultura
Seguidamente se realizará una pequeña sinopsis de su historia y de su posicionamiento con respecto a los parámetros anteriormente mencionados.

ASAJA (ASociación Agraria de Jóvenes Agricultores)


La más fuerte e influyente






Independencia política: NO (vinculada al PP)
Modelo de agricultura: atp (agricultor a tiempo parcial empresario)


Esta organización nació el 14 de julio de 1989 por la unión de la Confederación Nacional de Agricultores y Ganaderos, los Jóvenes Agricultores y Ufade. Representa más del 60% de la producción agraria y es la más potente y la que más fuerza e influencia tiene en el campo español, con más de 200.000 afiliados (datos de 2005). Sus militantes son profesionales agrícolas, sobre todo grandes productores, pero también medianos agricultores. Ideológicamente se encuadra en el centro derecha español.


COAG (Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos)



La más antigua y radical



Independencia política: SI (sin vinculación política)
Modelo de agricultura: ATP (agricultor a título principal campesino)

La COAG se constituyó legalmente en 1977 y es la segunda organización del campo español. Ideológicamente se encuadra en la izquierda más radical y tiene una gran implantación en el sector agrario, al estar integrada por profesionales del campo. En el seno de la organización hay gente de difícil ubicación, desde el sindicato EHNE en el País Vasco, próximo a la antigua HB, hasta la Unió de Pagesos en Cataluña, una izquierda más moderada.


UPA (Unión de Pequeños Agricultores y ganaderos)


La más joven y gubernamental





Independencia política: NO (vinculada al PSOE)
Modelo de agricultura: atp (agricultor a tiempo parcial campesino)

La UPA nació a principios de la década de los ochenta impulsada por el entonces ministro de Agricultura socialista, Carlos Romero, que quería una organización agraria afín, que contrarrestara a una COAG dominada por una extrema izquierda difícil de controlar. La fórmula es el trasvase de militancia de la Federación de Trabajadores de la Tierra de UGT a esta nueva organización, que se denominó UPA. Con la llegada de Fernando Moraleda UPA crece a base de captar a los descontentos de la COAG, lo que le granjea la animadversión de esta organización agraria, que nunca se lo perdonó. Hoy cuenta con 80.000 afiliados y una presencia significativa, un poco menor que COAG.


Queda patente, pues, que sólo la COAG se centra en la defensa de los intereses de los agricultores (y ganaderos) que se encuadran en la categoría ATP (Agricultor a Título Príncipal), es decir, de aquellos que obtienen al menos el 50% de sus rentas de actividades agrarias directas y dedican al menos el 50% de su tiempo de trabajo a su explotación.